Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2007.

07/11/2007

La ley de los fuertes. Rudolph Maté, 1957

20071107092124-ley-fuertessssssssssss.jpgColt Saunders (Charlton Heston) es un veterano de la Guerra que regresa a su finca de Texas, donde le aguardan sorpresas desagradables, pues descubrirá el pasado nada virtuoso de su esposa Lorna (Anne Baxter). Pero el mayor problema es una banda de despiadados advenedizos decididos a apropiarse de la valiosa finca de Colt.

Western lleno de intriga, drama y acción. La interpretación de los papeles principales, a cargo de actores de gran relieve, se sitúa en los niveles que corresponden a su categoría. Heston da vida a un personaje duro, rudo, violento y desconsiderado, y lo hace con solvencia y naturalidad. Gilbert Roland, interpretando el papel de hermano menor lisiado a causa de un accidente de juventud, crecido bajo la sombra y la protección de su hermano mayor, del que depende a disgusto y con rencor, realiza un trabajo notable que confiere a su personaje la ambigüedad (entre la sumisión y la rebeldía, la lealtad y la traición) que le es propia. Una espléndida Anne Baxter interpreta el difícil y contradictorio papel de Lorna.

El director Rudolph Maté demuestra que es capaz de conferir a la película una gran fuerza dramática. A destacar la escena de la estampida de los caballos y el intento de Cold de recuperarlos, que suma espectacularidad, tensión y brillantez.
07/11/2007 09:23 Autor: cineblog. Enlace permanente. Tema: Western No hay comentarios. Comentar.

14/11/2007

Sed de mal. Orson Welles, 1958

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Vargas (Charlton Heston), un agente de la policía de narcóticos inquebrantable en su honradez llega a la frontera de EEUU y México con su nueva esposa (Janet Leigh) justo cuando explota una bomba. El policía decide emprender la investigación con el apoyo del jefe local, el obeso Quinlan (Orson Welles), temido en la región por sus peculiares métodos. Entre ambos, se desata una lucha feroz alrededor de una red de poder y corrupción. 

En principio la participación de Orson Welles iba a limitarse a interpretar a Hank Quinlan, pantagruélico policía que camina pesadamente entre el filo de lo legal e ilegal para lograr sus propósitos; pero Charlton Heston, en la cima de su carrera, exigió que Welles se hiciera cargo también de la dirección. Para realizar esta película, que para muchos pone punto y final al cine negro americano, el gran Orson Welles cogió una novela sin pretensiones y la convirtió en una obra maestra. 

La actuación de Welles es estremecedora, llena de una hondura psicológica que logra acercar al espectador a ese monstruo que es Quinlan. Marlene Dietrich, (interpretando a la gitana Tanya) cierra esta historia con una frase que resume toda la película: “un buen hombre, un mal policía”. 

La primera secuencia ha pasado a la historia del cine. Un plano secuencia de casi tres minutos que es un alarde del dominio de la técnica y puesta en escena (con la cámara situada en grúas que van siguiendo el coche con la bomba) orquestado por la música de Henry Manzini. La película es un ejercicio alucinógeno, con una atmósfera pesada en la que abundan los grandes angulares y los planos picados y contrapicados (especialmente para contemplar la oronda figura de Quinland desde abajo, acentuando su prepotencia). Incluso encontramos ecos del expresionismo alemán en la cuidada fotografía de Russel Metty, a través del juego constante de luces y sombras que acentúa el clima de tensión.

14/11/2007 10:00 Autor: cineblog. Enlace permanente. Tema: Drama Hay 2 comentarios.

21/11/2007

En el nombre del padre. Jim Seridan, 1993

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En los violentos días en que la banda terrorista IRA sembraba de bombas el centro de Londres, un joven irlandés (Gerry Conlon) estaba en el peor lugar en el momento equivocado. Condenado injustamente -junto a varios amigos y miembros de su familia- a cadena perpetua, su caso supuso el mayor error en la historia de la justicia británica.  

Competidora de "La lista de Schindler" en los premios Oscar de ese año, "En el nombre del padre" es una película-denuncia de enorme éxito y excelente nivel artístico. Un guión magistral bien dosificado, gran banda sonora y magníficas interpretaciones (Daniel Day-Lewis y Peter Postlethwaite, que llevan el peso de la película con brillantez) para una obra clave del cine británico moderno, que entretiene y sobrecoge a partes iguales. 

Pero la película, basada en el libro “Proved Inocent” que escribió el verdadero Gerry Conlon, es algo más que un relato crítico hacía el sistema judicial, pues también es una historia de superación y perdón, una historia donde el joven Conlon recupera a su padre gracias a las experiencias vividas dentro de la penitenciaría. 

En definitiva, un ejemplo de como realizar cine comprometido y sentido sin pecar de sensiblería fácil ni estereotipos, una brillante cinta de Jim Sheridan, colaborando un vez mas con el galardonado Daniel Day-Lewis, cuatro años después del también excelente drama “My Left Foot” (1989). La pareja se reuniría por tercera vez unos años mas tarde en “The Boxer“ (1997).

En otro orden de cosas: hay novedades sobre los proyectos profesionales de Tim Burton. Echadle un vistazo a los comentarios en el reciente post de "La novia cadáver", porque he añadido ahí toda la información...

21/11/2007 10:54 Autor: cineblog. Enlace permanente. Tema: Drama No hay comentarios. Comentar.

27/11/2007

Vivir (Akira Kurosawa, 1952)

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Watanabe es un funcionario apático, cuya vida gira únicamente alrededor de su monótono e insustancial trabajo. Hasta que los médicos le diagnostican un cáncer muy avanzado. A partir de entonces lo que Kurosawa filma es una reflexión acerca de cómo proporcionar un sentido a la existencia, así como de la búsqueda de una redención que nos permita irnos tranquilos de este mundo. 

Comentaba José Enrique Monterde, en el dossier dedicado por la revista “Nosferatu” al cineasta japonés que, “en Vivir (…) deberíamos remitirnos a otra película de De Sica-Zavattini, Umberto D (también de 1952) con la que tiene ciertas concomitancias”. A pesar de las obvias diferencias que presentan cada uno de ellas (de forma muy evidente, el tono más optimista del filme nipón, en contraposición a una visión fatalista y derrotista del italiano) hay una serie de características comunes que los encauzan hacia un discurso parecido y decididamente devastador. Para empezar, sus protagonistas son hombres de avanzada edad, cuyo ciclo laboral parece haberse cerrado por su longevidad, y que deben adecuarse al insignificante papel que les reserva la exigente sociedad actual. Sobre ellos planea la sombra de la resignación, y con gran escepticismo vital se enfrentan al futuro. Además, ambos largometrajes se encuadran en una corriente “realista”, desde el marco social del Japón de posguerra en Vivir a la adscripción neorrealista de Umberto D.

27/11/2007 10:05 Autor: cineblog. Enlace permanente. Tema: Cine Japonés Clásico Hay 1 comentario.
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