Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.

Good Bye, Lenin!, Wolfgang Becker, 2003

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Puede que sorprenda encontrar en este blog una película tan reciente como ésta, pero Good Bye, Lenin! es una pequeña y preciosa fábula sobre la necesidad de mentir por amor...


Su argumento parte de una idea sencilla: en Octubre de 1989 la madre de Alex, una mujer orgullosa de su militancia socialista, entra en coma; cuando despierta 8 meses más tarde, el muro de Berlín ha caído y con ello la sociedad y el sistema de valores que ella conocía y defendía. Álex, para evitar que la noticia afecte a su madre, convierte el apartamento familiar en un espacio anclado en el pasado, una especie de museo del socialismo en el que su madre pueda vivir cómodamente creyendo que nada ha cambiado.  Pero lo que empieza como una pequeña mentira piadosa se convierte en una gran estafa cuando, para mantener la verosimilitud de la situación, deben entrar en juego otras personas.


Como telón de fondo, y narrado de manera muy sutil, el director realizar una peculiar reflexión sobre la llegada del mundo capitalista a la RDA: si bien Becker muestra su oposición al  régimen de la antigua Alemania oriental, también enumera las principales lacras del capitalismo: el consumismo, la falta de solidaridad y la dependencia absurda del dinero. Una película equilibrada y respetuosa, en la que resalta la preocupación por matizar a los personajes y por no etiquetarlos por sus creencias políticas.


Película completa e ingeniosa, con un buen ritmo que sabe alternar los momentos de ternura con los giros humorísticos, y una puesta en escena impecable.

04/04/2006 11:20 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

El viaje de Chihiro, de Hayao Miyazaki, 2001

20060407075730-chihiro.jpgY otra sorpresa... nueva vuelta de tuerca para hablar de una joya del cine de animación. El viaje de Chihiro no es sólo una película para niños, sino la culminación (por el momento) de una obra cinematográfica extraordinariamente sólida y de gran valor humanístico.

 

Chihiro es una niña caprichosa y testaruda que cree que el universo entero debe someterse a sus deseos. Rumbo a su nueva casa, Chihiro y su familia toman un camino equivocado que les conducirá a un mundo habitado por dioses y seres mágicos, y dominado por la ambigua Yubaba. Tras ver como sus padres son transformados en animales por un encantamiento, Chihiro debe aprender a sobrevivir sola en ese mundo de extrañas reglas. Chihiro sale de su pereza habitual pero, para salvar a sus padres y salvarse a si misma, debe renunciar a su infancia, a sus recuerdos e incluso a su nombre.

 

El viaje de Chihiro guarda bastantes similitudes con "Mi vecino Totoro", otra película de Miyazaki, en lo que se refiere al argumento, como en su forma de abordar el proceso de cono-cimiento, madurez y adquisición de valores entre los jóvenes.

 

Podría decirse que la trama pasa por ser una versión muy libre de las aventuras de la Alicia de Lewis Carroll, adaptada al universo de mitos y leyendas asiáticas y unida a la desbordante imaginación Miyazaki. A destacar también los excelentes secundarios, un conjunto de personalidades bien construidas y definidas; un mundo en el que no hay ni buenos ni malos, nada mas (y nada menos) que personas.

 

A nivel formal, la película es un regalo para la vista, una fábula que cuenta con un excelente desarrollo del horror fantástico, recorriendo paisajes oníricos muy diversos y llenos de matices. El dibujo es de líneas cerradas extraordinariamente diáfanas, enmarcando colores puros. El tono narrativo podría equipararse a la lírica de otros dos grandes directores como son Kenji Mizoguchi y Jean Renoir.

 

Y es que Hayao Miyazaki, a quién se le otorgó el León de oro de Venecia por toda su carrera, podría ser el mejor director japonés desde la épica sublime de Akira Kurosawa...

07/04/2006 07:57 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Tema: Animación Hay 1 comentario.

El puente sobre el río kwai. David Lean, 1957

20060418101045-kwai.jpgDespués de una semanita de vacaciones, regreso al blog con esta atípica película bélica. Y digo atípica porque, a pesar de la temática en torno a la que gira, El puente sobre el río Kwai cuenta con escasas secuencias de acción para centrar el interés en la faceta psicológica de sus personajes.

 

Siam, 1943. Cientos de prisioneros de guerra británicos están trabajando en el llamado "Ferrocarril de la muerte", bajo el cruel trato del coronel japonés Saito. El coronel británico Nicholson, que no está dispuesto a que sus oficiales construyan un puente sobre el río Kwai, convierte este asunto en una obsesión personal. Mientras tanto, el Estado Mayor Británico da la orden a un comando especial para que vuele el puente.

 

El duelo interpretativo entre Guinness (que interpreta a Nicholson) y Hayakawa (como coronel Saito) nos sumerge en un mundo de tensiones entre el deber y el orgullo.

 

Las posturas iniciales de los dos coroneles son muy parecidas, anteponiendo ante todo el deber de su cargo, pero las cosas van cambiando paulatinamente. Saito, consciente de no poder construir el puente en el plazo fijado, se ve obligado a humillarse ante Nicholson y hacer trabajar a los oficiales británicos; de esta manera Saito está sacrificando su orgullo para poder cumplir con su deber. Y en lo que respecta a Nicholson, una vez comienza la construcción del puente se transforma anteponiendo el orgullo británico (“Construiremos el puente que no pudieron levantar los japoneses”) al hecho de estar construyendo un puente que será de gran importancia en las comunicaciones ferroviarias del enemigo.

 

La película está basaba en la novela de Pierre BoulleLe pont de la rivière Kwai”. Los autores del guión, Carl Foreman y Michael Wilson estaban en la lista negra, acusados de pertenecer a organizaciones comunistas, por lo que su aportación no fue acreditada en la primera versión de la película, y aunque ganó, entre otros, el Oscar al mejor guión adaptado, este premio fue a parar únicamente a Pierre Boulle, autor de la novela original, y que ni siquiera sabía inglés. En 1984, la Academia concedió un premio póstumo a los dos guionistas.

 

Una de las secuencias a destacar es el magnífico traveling que muestra la llegada del pelotón de Nicholson al campo de prisioneros silbando la famosa Marcha del Coronel Bogey, y aunque se trata de soldados desarraigados, heridos, con las botas rotas e incluso descalzos todos marcan el paso al unísono dando una sensación de disciplina y orgullo (que será recurrente durante toda la película) ante la adversa situación en la que se encuentran.

 

Como curiosidad final, en lugar de utilizar una maqueta para rodar la escena de la voladura del puente, el productor de la película, Sam Spiegel, quiso darle un mayor toque de realismo construyendo un puente real y adquiriendo un tren del gobierno local para destruirlos al final de la película.
18/04/2006 10:11 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Tema: Cine Bélico Hay 2 comentarios.

Cabaret. Bob Fosse, 1972

20060421080111-cabaret.jpgTardé tiempo en ver esta película, pese a su prestigio y sus 8 Oscar, porque pensé que se trataba de un musical más... craso error! Cuando por fin me decidí, descubrí una joya cinematográfica, que va mucho más allá del concepto de musical para contarnos algo más que una historia de amor frustrada en un ambiente de crisis y violencia
 
¿La historia? un ingenuo Michael York, una Liza Minelli buscándose a si misma, una rica judía con su caza fortunas alrededor, un aristócrata bisexual, y el germen del nazismo por todos lados. ¿Qué nos queda? una gran película que no decepciona a nadie. Grandes interpretaciones (Liza Minnelli nunca estuvo mejor), grandes diálogos y qué decir de la impresionante banda sonora... Los números musicales de este Cabaret han creado escuela y son referentes para los musicales que se han rodado desde entonces.
 
Además, posee una escena soberbia: en solo tres minutos un genial Bob Fosse nos muestra como nunca ha conseguido nadie, como los alemanes a principios de los años treinta se decantaron en las urnas por el Adolf Hitler, tema censurado en Alemania durante mucho tiempo.

Se habló mucho en su momento sobre el Oscar ganado por Joel Grey como actor secundario en Cabaret el mismo año que Al Pacino estaba nominado por su actuación en El Padrino, pero lo cierto es que Grey interpretaba a uno de los personajes más increíbles de la historia del cine, con un aura de irrealidad como pocas veces se ha visto. Es como el fantasma de los deseos humanos, alguien libre y absurdo que se cuela por un momento en nuestras vidas.
 

La película es buena y su mensaje final, vital. Posiblemente, todavía quedan lugares como el cabaret de Bob Fosse, donde puedes olvidar todos los problemas. "Aquí no hay problemas. Afuera hace viento, pero aquí... hace calor. Las mujeres son hermosas, hasta la orquesta es hermosa. Hermosísima".  Aunque no es una historia perfecta, nadie puede quedarse fuera. Al fin y al cabo, LIFE IS A CABARET.

21/04/2006 08:01 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Tema: Drama Hay 1 comentario.

El ángel exterminador (Buñuel, 1962)

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Buñuel partió para esta película de un guión basado en una representación teatral en el que incluso me atrevería a buscar ciertas reminiscencias de “La Divina Comedia” de Dante, al menos en lo que es el planteamiento inicial (pero esto es una opinión muy personal...).

La película comienza con varias personas cenando amigablemente en casa de un acaudalado hombre; pero cuando, acabada la velada, se disponen a salir de la casa, no pueden hacerlo. Algo se lo impide. Durante un largo periodo de tiempo permanecen encerrados en el gran casón, alcanzando en este encierro situaciones verdaderamente limites. Las normas sociales burguesas desaparecen en cuanto el hambre aparece y llega la desesperación, y los cultos y acomodados burgueses se convierten en verdaderas fieras.

 

A lo largo del relato, Buñuel se permite verdaderos golpes de efecto surrealistas, cuajados de humor y desenfado, que contrastan violentamente con la desesperada situación de lo buenos burgueses. La película no únicamente se basa en lo insólito de la situación, sino en la importante situación dramática que adquiere el recurso de la repetición. Repeticiones que inciden, una vez, y otra, en las absurdas y mecánicas costumbres sociales de nuestra era del desarrollo. El núcleo temático de El Ángel exterminador responde a una de las principales constantes de este director: uno o varios personajes que no pueden hacer todo aquello que desean, la confrontación entre la realidad y el propio deseo.

Lo insólito y lo repetitivo, como elementos estructurales del drama, serán vueltos a utilizar por Buñuel, de una manera mas sofisticada, en El discreto encanto de la burguesía.

Buñuel lamentó haber rodado El Ángel exterminador en México, en vez de en Paris o en Londres, en medio de una atmósfera de mayor lujo y sofisticación, con lo cual el contraste entre el refinamiento inicial de los burgueses y su progresiva desesperación y animalización hubiera sido todavía más lacerante.

Arsénico por compasión. Frank Capra, 1944

20060428085018-arsenico.jpgUn famoso crítico teatral, Mortimer Brewster (interpretado por Cary Grant) acude a visitar a sus ancianas y encantadoras tías, para anunciarles su repentina boda. Sin embargo, la sorpresa se la llevará él al descubrir que las bondadosas mujeres alivian el sufrimiento de hombres solitarios de una forma muy particular y con la ayuda de un perturbado mental que cree ser Theodore Rooselvelt.

 

Algunos gags son delirantes y los actores (sobre todo ellas) están fantásticos, pero ya se sabe que el paso del tiempo puede ser cruel, y lo que antaño parecía corrosivo humor negro, hoy, con nuestro bagaje audiovisual, ha perdido fuerza... En cualquier caso, será difícil no encontrarle la gracia a diálogos como el siguiente:

 

-          tía, ¡hay un muerto en el sótano!
-          ¿un muerto? qué raro, ¡antes había una docena!
-          ¡¿qué?!
-          ¡que antes había una docena!
-          ¿hay una docena de muertos en el sótano?
-          sí, los matamos la otra tía y yo
-          ¿tú y la otra tía matasteis una docena de personas y las escondisteis en el sótano?!
-          sí, Mortimer, eso es lo que he dicho

 

 

En cuanto a lo formal, el film se muestra eficiente. Capra asimila la película a una obra teatral, empleando largos planos generales de situación. Las sombras y contraluces toman protagonismo en ciertos momentos, logrando un loable aspecto visual, que es lo más destacable de las secuencias en la que aparece el hermano delincuente de Mortimer, un personaje que no termina de encajar en la trama. Detrás de tan engañoso guión se haya el inconfundible tacto de Philip G.Epstein que adapta una obra original de Joseph Kesselring

 

Aunque es una película entretenida, no tiene nada que ver con Vive como quieras o Qué bello es vivir!, las dos grandes películas de Frank Capra.
28/04/2006 08:50 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Tema: Comedia Hay 1 comentario.
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