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Troya. Wolfgang Petersen, 2004

Troya. Wolfgang Petersen, 2004

La célebre guerra de Troya, varias veces llevada al cine, fue descrita por el poeta Homero en su libro “La Illíada”, fechado en el siglo VIII aC, aunque el propio Homero también hace referencia a Troya en su siguiente obra, “La Odisea”. La leyenda de Troya fue completada por otros autores griegos y romanos, como Virgilio, en su “Eneida”  donde narra como algunos héroes troyanos, liderados por Eneas, lograron sobrevivir y llegaron a lo que más tarde se convertiría en la poderosa Roma.

¿Qué causó la guerra de Troya? La belleza de una mujer. Durante el reinado de Príamo, y a causa del rapto de Helena de Esparta por el príncipe troyano París (interpretado aquí por Orlando Bloom), los griegos comandados por Agamenón tomaron Troya tras haber puesto sitio a la ciudad durante diez años.

Y aquí empiezan los errores y las alteraciones del texto homérico. Porque la campaña, en la película, parece durar apenas unas semanas y no esos largos 10 años. Pero hay mucho más…

En realidad, durante los primeros nueve años de asedio no sucede nada de interés, y las tropas griegas se dedican a saquear varias ciudades cercanas. En el reparto de uno de estos botines, Agamenón tomó como esclava a Criseida, hija de Crises y sacerdote de Apolo. Crises pidió a Apolo que castigase a los griegos, y la armada fue azotada por una plaga. Según el oráculo, la plaga solo cesaría si Agamenón devolvía a Criseida a su padre. Aquiles (Brad Pitt), para salvar a sus soldados, prometió el cumplimiento del oráculo, pero Agamenón, enojado, se llevó a cambio a la concubina de Aquiles, Briseida. A raíz de esto, Aquiles y Agamenón discutieron y Aquiles se negó a luchar hasta que Agamenón se disculpase. Así las cosas, los troyanos, liderados por Héctor (Eric Bana) obtuvieron grandes avances.

En vista del peligro, Aquiles dejó que Patroclo llevase su armadura y liderase las tropas en la batalla (según la película, fue el propio Patroclo quien ideó el engaño a espaldas de Aquiles). Héctor dio muerte a Patroclo y Aquiles, loco de dolor, mató a Héctor y arrastró su cuerpo con el carro. Sólo cuando Príamo en persona fue a suplicarle, Aquiles, accedió a devolver el cadáver y declaró una tregua de doce días mientras durasen los funerales de Héctor. Poco después, París vengaba la muerte de su hermano y mataba a Aquiles gracias a una flecha bien dirigida hacia su único punto débil, el talón (aunque la película no explica por qué era la única parte vulnerable de su cuerpo…).

Tras la muerte de los héroes de ambos bandos (Héctor y Aquiles) la situación llega a un punto muerto. Fue sólo entonces cuando los griegos idearon la treta del caballo de madera hueco.

Por cierto, Menelao no murió en esta guerra. Es más, deslumbrado de nuevo por la belleza de su esposa Helena, la perdonó y volvieron juntos a su patria.

Tras siglos de olvido, las ruinas de la auténtica Troya fueron descubiertas en 1871 por Heinrich Schliemann. En 1998, el sitio arqueológico de Troya fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tardes con Gaudi. Susan Seidelman, 2002

Tardes con Gaudi. Susan Seidelman, 2002

Cassandra Reilly, una traductora norteamericana que vive en Barcelona, descubre pronto que las apariencias pueden ser muy engañosas. Frankie Stevens, otra americana que reside en Barcelona, está convencida de que su marido ha desaparecido misteriosamente en esta ciudad y recurre a Cassandra para encontrarlo. En un principio, Cassandra rechaza la oferta, pero la posibilidad de ganar algo de dinero fácil es demasiado tentadora. Tan pronto como Cassandra intenta ayudar a desenmarañar el pasado secreto de Frankie, se ve envuelta en una red de identidades erróneas, familias que se engañan e incluso un secuestro.

Convertir la novela de misterio de Barbara Wilson ’Tardes de Gaudí’ en un guión fue un reto para el escritor James Myhre y la directora Susan Seidelman. La novela representó un cambio en el modo en el que la gente vive dentro de la unidad familiar y "plantea preguntas sobre qué es lo femenino y lo masculino. Las definiciones tradicionales de los roles familiares siguen vigentes hoy, pero se han diversificado en la última década”.

 

Además, el hecho de ser una historia detectivesca con una protagonista femenina es muy poco habitual. Los cuatro personajes femeninos son muy diferentes en sus fortalezas y debilidades, y eso se refleja en la película.

 

Al rodar en Barcelona, los realizadores aprovecharon sus muchas localizaciones maravillosas. La esencia de Gaudí es muy importante en la película, pero la directora no quiso centrarse únicamente en sus edificios. "El reto era mostrar ambas caras de la ciudad: la vieja y la nueva, la gótica y la moderna. De otro modo, filmaría sólo los aspectos de Gaudí y no sería del todo fiel a la ciudad y a su espíritu". Por tanto, además de las obras más importantes del arquitecto modernista (entre las que se incluyen La Sagrada Familia, La Pedrera y el Parque Güell), también podemos disfrutar escenas rodadas en las concurridas calles del Barrio Gótico y el famoso paseo de Las Ramblas.


La película, según palabras de la propia realizadora, "es una visión sobre cómo ha cambiado el mundo. La arquitectura de Gaudí representa perfectamente la secuencia de la historia: cuando miras sus obras ves en un principio una cosa, pero con una mirada más cercana se convierte en algo completamente diferente".

 

Y atención al post de la próxima semana! Tendremos un DUELO muy especial entre una de las obras maestras de la LITERATURA universal y su última versión cinematográfica…

 

Descalzos por el parque. Gene Saks, 1967

Descalzos por el parque. Gene Saks, 1967

Empezar una nueva vida siempre es difícil, pero empezarla teniendo que vivir en un 5º piso sin ascensor, con una claraboya que tiene un agujero, sin muebles, sin calefacción en pleno invierno neoyorquino y con una pareja que es todo lo contrario que tú, tiene que ser para volverse loco. Eso sí, si tú mujer es Jane Fonda y tienes un vecino como Charles Boyer todo se vuelve un poco más sencillo y divertido... 

”Descalzos por el parque” es una buena adaptación una obra teatral, bajo la acertada dirección de Saks, responsable, por cierto, de populares títulos de los años 60 como "La extraña pareja" o "Flor de cactus". Hoy en día ya es todo un clásico con escenas inolvidables, y una pareja de actores que enganchan a la perfección (de hecho, Robert Redford había interpretado ya este mismo papel en la obra original de Broadway de la mano del famoso dramaturgo Neil Simon). La presencia de secundarios de lujo como Charles Boyer y Mildred Natwick es absolutamente deliciosa. Una comedia romántica divertida y con mucho encanto.

Frida. Julie Taymor, 2002

Frida. Julie Taymor, 2002

Película sobre la famosa pintora mexicana Frida Kahlo, desde el trágico accidente que marcaría su vida,  hasta el reconocimiento oficial de su talento, pasando por larga y complicada relación con su mentor y marido, el también pintor Diego Rivera.

Esta película es un increíble y maravilloso reflejo del universo de la pintora mexicana Frida Kahlo, una artista profunda, extraña, misteriosa. Como ella decía: "soy mi mejor tema".  

Salma Hayek interpreta con convicción a Frida, con una caracterización física prodigiosa, de la pintora; Salma (responsable de producción) y la directora de esta película, realizaron un magnifico trabajo de documentación, a todos los niveles: vestuario, escenarios, contexto político, y por supuesto, el Arte. Son maravillosos esos momentos en los que la película refleja ese vínculo entre la realidad de Frida (difícil, atormentada, pasional) y sus cuadros. Se debe hacer referencia, como no, a la música, que otorga al filme un toque aún más especial, sobre todo por la canción "la llorona". 

También debemos destacar el trabajo de Alfred Molina, que consigue un Diego Rivera también físicamente creíble y muy nítido y preciso como personaje. Del reparto, mencionar a Antonio Banderas, Edward Norton y Geoffrey Rush, que interpretan breve pero con corrección a Siqueiros, Rockefeller y Trotsky respectivamente. 

"Espero alegre la Salida y espero No Volver Jamás"

Lugares comunes. Adolfo Aristarain, 2002

Lugares comunes. Adolfo Aristarain, 2002

Fernando Robles (Federico Luppi) es porteño, ya ha cumplido los 60 y es profesor de pedagogía en la universidad. Enseña a enseñar. Lleva toda la vida casado con Liliana Rovira (Mercedes Sampietro), española, hija de catalanes, que trabaja como asistente social en barrios marginales de Buenos Aires. Se quieren, se respetan, son leales. Nunca se aburren estando juntos, les gusta estar solos. Se conocen profundamente, se aceptan, se pelean sin odio, se divierten. Son amantes, socios, amigos, cómplices. Ninguno de ellos concibe la vida sin el otro. Tienen un hijo, Pedro (Carlos Santamaría), casado y con dos hijos, que tiene un buen trabajo en Madrid, donde vive en una urbanización de clase media acomodada. Pero el mundo plácido y reflexivo de Fernando se ve profundamente alterado cuando recibe sin previo aviso la comunicación oficial en la que le informan de su jubilación forzosa, un hecho que va a cambiarle la vida... 

Todos conocemos el famoso tópico acerca de que los argentinos hablan de cualquier cosa con tal de no estar callados. Esta es una película argentina, y sus actores hablan mucho. Pero todo lo que dicen es importante, es el sostén de este drama tan tierno como cercano. La belleza de esta película está precisamente en que lo que nos cuenta resulta reconocible: "Lugares comunes" es una película en la que todos los personajes buscan su lugar en el mundo, en un barniz pesimista pero al mismo tiempo esperanzador. 

El cine de Adolfo Aristarain es un cine de preguntas complejas, preguntas que casi nunca reciben respuesta, pero que ayudan a reflexionar sobre la fragilidad de la existencia y los ideales que la sustentan. Aristarain consigue un relato austero, sencillo, un canto sincero y emotivo a las ansias de vivir con dignidad.

Goya en Burdeos. Carlos Saura, 1999

Goya en Burdeos. Carlos Saura, 1999

En 1824, un Goya anciano y enfermo, solicita permiso al rey Fernando VII para acudir al balneario de Plombières. La película muestra como, durante su estancia en tierra gala (que se prolongaría hasta la muerte del pintor en 1828) Goya rememora su azarosa vida a su hija Rosario. 

Es ahí precisamente donde radica el primer error histórico. Francisco de Goya casó el 25 de julio de 1773 en Madrid con Josefa Bayeu; el matrimonio tuvo 8 hijos, de los cuales 7 murieron al nacer o siendo aún muy niños. Sólo sobrevivió el último, Javier Goya y Bayeu, nacido el 4 de diciembre de 1784, que fue el heredero del pintor y que incluso le daría un nieto, Marianito. Por lo tanto, el personaje de Dafne Fernández (hueco e inexpresivo por otra parte) carece de sentido. 

"Goya en Burdeos" es un proyecto largamente meditado por Saura, quién dedicó la película a su hermano, el pintor Antonio Saura. El director se acerca a la figura del genio de Zaragoza de un modo personalísimo y arriesgado, un largometraje eminentemente estético, con una magnífica fotografía, un uso magistral del color e impactantes decorados; de hecho, hay una aportación importante (aunque no del todo acertada) de la Fura dels Baus, encargada de recrear los famosos fusilamientos del 3 de mayo y otras escenas bélicas. 

"Goya en Burdeos" es un particular viaje al interior del genio, las pesadillas interiores que lo asediaban, sus demonios y visiones, a través de la superposición de dos momentos vitales: el Goya viejo y enfermo (última interpretación de Paco Rabal) y la del Goya en plenitud artística (José Coronado). 

En definitiva, un alarde de cine-pintura, pero también una película fallida. Lo más destacable y sólido de la película son aquellas escenas que muestran a Goya en pleno proceso creativo: pintando su quinta de Madrid, preparando los bocetos de su Tauromaquia, recordando sus retratos… 

Como recomendación final, aconsejo visitar la web que la Universidad de Zaragoza dedicó a Goya en su 250 aniversario: http://goya.unizar.es/InfoGoya/MainMenu.html

En busca del fuego. Jean Jacques Annaud, 1981

En busca del fuego. Jean Jacques Annaud, 1981

La prehistoria contada desde el punto de vista de tres tribus de homínidos en diferentes estadios de la evolución que buscan cómo conseguir fuego. Una aventura de proporciones épicas con una magistral ambientación. 

Rodeado de antropólogos y arqueólogos, Annaud basa su película en la ciencia para recrear los primeros pasos del hombre en la Tierra y se deja llevar por la imaginación científica en aquellos aspectos donde los yacimientos arqueológicos aún no habían llegado en su época. Por ejemplo, la convivencia de diferentes clases de homínidos se ha demostrado con el tiempo y otros aspectos como el desarrollo intelectual muy posiblemente fue así como se dieron.

Pero la película no es sólo ciencia, es espectáculo y mensaje. Ver como el hombre se hace hombre, como descubre el amor, la risa y la ironía. Con el paso de los minutos te vas descubriendo como persona y ves la magia de lo que nos hace únicos y de lo que hace único al cine (arte es imagen, imagen es sentimiento y sentimiento es el hombre).  Solo por esto y por la característica exposición de la naturaleza en estado puro de Jean-Jacques Anaud, con escenarios totalmente reales y siempre espectaculares y, con el comportamiento de los personajes, tan naturales como el paisaje que les rodea, hacen de este film una joya indispensable. 

“En busca del fuego” no es documental, aunque pudiera parecerlo. Es una película muy entretenida de principio a fin, una superproducción impecable por su puesta en escena. Lo que Annaud consigue aquí es más difícil de lo que parece: contar una historia de forma coherente, clara y muy amena sin que ningún personaje articule una sola palabra comprensible (los diálogos son de un lenguaje creado por Anthony Burgess y el lenguaje corporal fue diseñado por Desmond Morris).

Una árida estación blanca. Euzhan Palcy, 1987

Una árida estación blanca. Euzhan Palcy, 1987

Sudáfrica, años setenta. El prestigioso profesor Ben du Toit ha vivido toda su vida aislado de los horrores e injusticias del apartheid y la discriminación racial de su país natal. Nunca se ha querido inmiscuir. Cuando el hijo de su jardinero es arrestado y golpeado por protestar en Soweto, Ben se limita a pensar que la policía tiene sus razones. Tras una segunda detención, el chico desaparece. Ben promete ayuda al preocupado padre, pero la verdad que descubre no le gustará.

El apartheid fue una política de segregación racial practicada en la República de Sudáfrica. El término apartheid significa “separación” y describe la rígida división racial entre la minoría blanca gobernante y la mayoría negra. En Junio de 1976, la policía provocó varias muertes entre estudiantes negros que se manifestaban pacíficamente. Además del incidente, sus peticiones fueron ignoradas por el gobierno, por lo que las protestas desencadenaron reivindicaciones aún más serias y Soweto fue objeto de disturbios, incendios y muertes que más tarde se extendieron a otras partes de la población. En Septiembre de 1977 Stephen Biko, fundador del movimiento “Conciencia Negra”, murió por haber sido objeto de malos tratos por parte de la policía. 

Una árida estación blanca es una película valiente y necesaria. Pero esta no fue la primera película dedicada a revisar el sinsentido del apartheid; en la década de los 80 se realizaron Grita libertad de  Richard Attenborough (ya comentada en este blog), Un mundo aparte (Chris Menges) y La fuerza de uno (John G. Avildsen), esta última muy interesante al tratar el tema de la doble discriminación, hacia los negros y entre los propios blancos, distinguiendo a los afrikaners (descendientes de holandeses, franceses y alemanes) y los ingleses.  

La acción de Una árida estación blanca en concreto se sitúa en 1976, fecha de la manifestación de estudiantes de raza negra, en la que supuestamente toma parte el chico al que alude la película. Este es el hecho histórico del que parte la novela de André Brink, base del guión, que narra la evolución del protagonista blanco y su proceso de solidaridad y compromiso desde unas posturas iniciales de neutralidad e indiferencia hasta su implicación en los problemas y reivindicaciones de la población de color. Es decir, la historia gira en torno a un único tema: la toma de conciencia de la injusta estratificación social en Sudáfrica. 

Es una película visualmente estructurada en base al plano – contraplano. El recurso actúa así como metáfora del enfrentamiento entre los dos mundos. Así, por ejemplo, en la escena de la manifestación, confrontando la imagen de los estudiantes con la de los policías armados. O de los testigos y el abogado durante el juicio. También tienen gran importancia los primeros planos, para observar cómo se reflejan los acontecimientos en el rostro de du Toit (confusión, incredulidad, impotencia, determinación, tristeza). Y los planos de detalle: las firmas de los testigos, el escondite de estas declaraciones, la portada de los periódicos, la llave del coche del policía en la escena final.  

El de Donald Sutherland es, sin duda, el personaje más interesante y más rico en matices. No en vano, es el que presenta la evolución psicológica más completa. El hijo de este personaje también es interesante porque representa la esperanza. Se ha criado con jugando con niños de color y, por tanto, esa amistad era algo natural para él. Encuentra absurdo la diferenciación y se enorgullece que su padre la combata. En cuanto al resto de los personajes, si bien todas las actuaciones son más que correctas, presentan unos perfiles más claros, más estereotipados. Los demás familiares del profesor du Toit son claramente partidarios del apartheid. Susan Sarandon, por su parte, interpreta a una periodista que aún tiene ganas de luchar pero que ya ha perdido la capacidad de sorprenderse. Y Marlon Brandon, soberbio, es un abogado de buen corazón demasiado cansado y decepcionado del sistema y la justicia. 

La moraleja que se desprende de esta película es que el color de la piel es algo circunstancial, y se puede convivir en igualdad de condiciones y en paz, tal como hacían los dos niños al principio de la película, jugando en el jardín mientras los créditos se sobre imponían en la pantalla.

Arsenic and Old Lace (Frank Capra , 1944)

Arsenic and Old Lace (Frank Capra , 1944)

“Arsenic and Old Lace” is, from my point of view, one of the funniest comedies of all time. The film's screenplay was written the Epstein brothers based on Joseph Kesselring's successful Broadway play of the same name. 

But let’s begin with the plot... Mortimer Brewster (Cary Grant), a drama critic who was educated by two sweet but eccentric old aunts, has just got married and is about to go on his honeymoon when he discovers insanity runs in his family, which also includes one brother who thinks he's the USA President Teddy Roosevelt and another who is a psycho-killer fashioned after Boris Karloff. 

A very dark and funny sitcom of a much more innocent times: in 1944, the idea of respectful people committing murder was funny in it's own way because it was a situation so far removed from reality. "Arsenic And Old Lace", however, is anything but sad!  

And what about the performances? All of them were wonderful, but Cary Grant's facial expressions and hilarious body language are just out of this world!. In spite of the fact that Cary Grant always disliked his performance in “Arsenic and Old Lace” (he complained taking part into a comedy film) I think he was excellent and it is impossible not to laugh your head off.  

I must admit that much of this film's humor has become dated: some of the referrences are quite difficult to understand for today's audiences (for example, the joke of Jonathan's resemblance to Boris Karloff... how many young people know nowadays who Karloff was?). Never mind, ignore the jokes you don't really get and be prepare to burst out laugh with lines like these: 

- Mortimer: But there's a body in the window seat!!!
- Abby: Yes, dear. We know.
- Mortimer: You know???
- Martha: Of course.
- Abby: Yes, but it has nothing to do with Teddy.
- Mortimer: But, but...
- Abby: Now Mortimer, you forget about it. Forget you ever saw the gentleman.
- Mortimer: Forget???
- Abby: We never dreamed you'd peek. 
 

Ah! The Spanish traslation is a little bit different, as you can see if you visit this old link on my blog (http://cineblog.blogia.com/2006/042801-arsenico-por-compasion.-frank-capra-1944.php#comentarios). 

My final advice? If you haven't seen this movie already, what are you waiting for?.

Hierro 3. Kim Ki Duk, 2004

Hierro 3. Kim Ki Duk, 2004

Tae-suk, un universitario en paro, lleva una vida peculiar: ocupa temporalmente viviendas cuyos habitantes sabe que están ausentes. Nunca roba ni ocasiona daños en los hogares de sus involuntarios anfitriones. En realidad, es una especie de fantasma que recompensa su forzada hospitalidad haciendo la colada o arreglando alguna que otra avería doméstica. Sun-hwa, que en tiempos fue una hermosa modelo, se ha visto convertida en una sombra viviente por un marido que la maltrata. El destino cruza los caminos de Tae-suk y Sun-hwa, cambiando sus vidas. 

Escrita, producida, dirigida y montada en apenas 2 meses por el cineasta coreano Kim Ki-Duk, Hierro 3 es un  irónico y brillante cuestionamiento de algunos de los pilares sobre los que construimos nuestra identidad.
 

La crítica social está presente en todo el metraje: el maltrato de la mujer, el poder de las apariencias, el abandono de los mayores, la corrupción policial, la incomprensión del inadaptado y la injusticia. Frente a ello tenemos el uso de la mente sobre la fuerza, la solidaridad, y el amor, un amor incondicional capaz de transformar y elevar a la persona.  

El guión se caracteriza por la brevedad de los diálogos y la extensión de los silencios compartidos de unos personajes que se comunican con la mirada, el gesto y la acción. Los personajes de Kim son gente de pocas palabras. Como él ha manifestado en alguna entrevista, han sufrido alguna herida muy profunda, una decepción muy grande que ha matado su fe y su confianza. 

Hay algo que agradezco sobremanera a este director: asume que su público es inteligente. Simplemente muestra las imágenes y deja que nosotros hilemos la historia. No explica nada, porque aparentemente todo se explica por sí mismo. Llevar eso a cabo sin caer en lo pretencioso, en lo críptico o en lo pedante, me parece, hoy por hoy, un malabarismo. 

La película, ganadora del León de plata de Venecia al mejor director, está hecha para ser contemplada, observada y saboreada, con ánimo sosegado y abierto a la reflexión. Una película minoritaria, solamente recomendable para quienes estén dispuestos a perderse en su visión poética del mundo y reflexionar sobre los mensajes que desprende.

El manantial. King Vidor, 1939

El manantial. King Vidor, 1939

"Cambiaría el más bello atardecer del mundo por una sola visión de la silueta de Nueva York. Particularmente cuando no se pueden ver los detalles. Sólo las formas. Las formas y el pensamiento que las hizo. El cielo de Nueva York y la voluntad del hombre hecha visible. ¿Qué otra religión necesitamos?". 

Nueva York, 1932. Howard Roark (Gary Cooper) es un arquitecto neoyorkino convencido de la excelente calidad de su trabajo a pesar claramente a contracorriente de la agotada y vacía tradición arquitectónica, y que no se deja influenciar por nadie; testarudo, individualista, autosuficiente. Vive completamente ajeno a las intrigas, a las mezquindades y a la codicia de los demás, y su único interés en el mundo es construir, crear. 

Película basada en la novela homónima de Ayn Rand, sigue bastante fielmente la trama argumental del libro, aunque dejando fuera interesantes tramas secundarias.  El guión fue escrito por Ayn Rand, y controlado minuciosamente por ella misma de una forma desacostumbrada en Hollywood. Lo que no pudo conseguir fue que los decorados arquitectónicos fuesen hechos por Frank Lloyd Wright, el arquitecto real que inspiró parcialmente al personaje de Roark. Pero los elevados honorarios de Wright hicieron que los estudios vetaran esa posibilidad.  

En cualquier caso, ni Ayn Rand ni Gary Cooper quedaron satisfechos con la película. Gary Cooper pronunció el famoso discurso final sin entenderlo realmente, cosa que se nota en la entonación y el énfasis. La relevancia de ese discurso, en cuanto al papel que otorga al artista y a la función del arte en nuestra sociedad, es motivo suficiente para que lo disfrutemos por si mismo en un futuro post… aunque la próxima semana cambiaremos totalmente de registro, e inaguraremos una nueva sección. No os lo perdáis!

"Un edificio no puede copiar el estilo de otro, igual que un hombre no puede tomar prestada el alma de otro"

La joven de la perla. Peter Weber, 2003

La joven de la perla. Peter Weber, 2003

Delft, Holanda, 1665. La joven Griet entra a servir a casa del pintor Vermeer. Éste, consciente de la intuición de Griet con la luz y el color, irá introduciéndola poco a poco en su mundo. Por otro lado, la suegra de Vermeer permite la relación entre ambos a fin de que su yerno aumente su exigua producción de cuadros. Griet se rinde al magnetismo de Vermeer, si bien no puede estar segura de los sentimientos del pintor hacia ella. Finalmente, el maquiavélico Van Ruijven, consciente del grado de intimidad existente entre el maestro y la sirvienta, se las ingenia para que Vermeer reciba el encargo de pintar a Griet a solas. El resultado será una de las mayores obras de arte jamás creadas, pero... ¿A qué precio para Griet?  

“La joven de la perla” recrea el posible origen de la creación del cuadro homónimo del pintor holandés Vermeer. No es una historia de amor, ni intenta serlo. 

Basada en la magnífica novela de Tracey Chevalier, la película ha desmejorado mucho el libro. Las miradas y las sensaciones que salen de este libro son imposibles de encarnar, sobre todo si el peso de la interpretación recae en dos actores tan inexpresivos (al menos aquí) como Colin Firth y Scarlett Johanson. En conjunto la película es interesante, pero no llega a entusiasmar, por ser algo convencional en su narración y por empobrecer la historia (muchas de las cosas que pasan solo se entienden si has leído el libro, otras directamente se han omitido… y eso por no mencionar que han cambiado el final). 

Eso si, estéticamente es una pequeña obra de arte visual. La precisión en la ambientación o el cuidado por los detalles son dos puntos a tener en cuenta. Y sobre todo es esplendido el uso del color que utiliza el director de fotografía Eduardo Sierra, ha conseguido captar el uso de los colores del pintor Vermeer y de toda la sociedad holandesa del siglo XVII.

Shaun the sheep

Shaun the sheep

La oveja Shaun fue uno de los personajes secundarios surgidos del cortometraje de “Wallace and Gromit: un esquilado apurado”, la tercera entrega de esta saga realizada mediante animación stop-motion con figuras de plastilina. 

Pero empecemos definiendo qué es la técnica stop-motion: El proceso de la animación en stop-motion es una tarea increíblemente minuciosa, ya que consiste en usar muñecos que se mueven con mucho cuidado, fotograma a fotograma, para obtener la ilusión de movimiento. Los muñecos son manipulados en incrementos de apenas medio milímetro. Cada postura es fotografiada como una toma, luego los animadores vuelven a mover los muñecos otro medio milímetro, y el proceso se repite una y otra vez. Un equipo puede trabajar 12 horas para conseguir un total de uno o dos segundos de metraje al final del día. 

Debido al tremendo éxito de esta pizpireta oveja, sus creadores, Aardman Animations, decidieron convertirla en protagonista de sus propias aventuras. Así nació el spin-off “Shaun The Sheep”, una serie de televisión, dirigida por Christopher Sadler y producida por Nick Park y Peter Lord, que está ambientada en una granja y donde su mullida estrella comparte escenario con otros animales. 

Gracias a YouTube podemos disfrutar de un montón de episodios de esta divertida oveja. Os recomiendo echarles un vistazo, porque son geniales, como todo lo que lleva el inconfundible sello de calidad de esta factoría británica.

El hombre que pudo reinar. John Huston, 1975

El hombre que pudo reinar. John Huston, 1975

Danny Dravo y Peachy Carnehan son dos aventureros en la India de 1880. Sobreviven gracias al contrabando de armas, de mercancías y otras dudosas actividades. Un día deciden hacer fortuna en el legendario reino de Kafiristán, más allá del Himalaya. Cuando al fin alcanzan su meta, lo hacen justo a tiempo para salvar a un pueblo de sus asaltantes. 

“El hombre que pudo reinar” es el último clásico del cine de aventuras. Rodada en Marruecos y con miles de extras, se trata de un retrato perfecto, y en gran medida satírico, de la época del imperialismo colonial inglés, todo ello envuelto en unas bellísimas imágenes. 

Una nueva incursión de John Huston en el terreno de los personajes perdedores y desengañados, que se alimentan de ilusiones y de dignidad; la escena en la que el personaje interpretado por Sean Connery carga en solitario contra el ejército contrario es una escena que, a pesar del absurdo, mantiene el encanto por su arrojo, tenacidad y surrealismo.

El hombre que pudo reinar” es quizás la mejor adaptación de una obra de Kipling al cine. Y uno de los más brillantes trabajos de Huston detrás de las cámaras.

DUELO: 4 confesiones vs Rashomon

DUELO: 4 confesiones vs Rashomon

“Cuatro confesiones” (“The outrage”, dirigida por Martin Ritt en 1964) es la versión, en clave western, de “Rashomon” (1950), película de Akira Kurosawa que ya hemos comentado ampliamente en este blog.  

En ambos casos, el guión gira en torno a las declaraciones de los testigos de un asesinato. Pero lo interesante del film no es su argumento, sino la exposición de los personajes y las transformaciones de ellos que provocan sus demonios interiores, así como la forma de presentar una misma historia desde los diferentes puntos de vista de los diversos personajes implicados en ella, sin tomar posición por ninguno de ellos. Kurosawa creó escuela con este film y, desde entonces, esta técnica de presentar un hecho desde diferentes perspectivas se denomina "efecto rashomon". 

Que Martin Ritt es un cineasta que siempre ha sabido realizar un buen cine de gran calidad y entretenimiento no cabe la menor duda y además es evidente en su variada filmografía; desde la comedia de situaciones, romántica y enredos como “Encuentro en París” o “Cómo matar a la propia esposa”, y en westerns o dramas tormentosos como “El largo y cálido verano” o “Hud”; todas estas obras bien llevadas y resueltas con una solvencia adecuada.  

Ritt hace en “4 confesiones” un remake de un clásico y sin duda una obra maestra del cine como es Rashomon.  Más o menos consigue un film aceptable y digno, aunque en ningún caso llega a las puertas de la perfección de la original.

Un guión ágil y bien desarrollado en el aspecto narrativo, pero en ningún momento borda la brillantez del original.  Lo más destacado de la cinta es el adecuado montaje, vestuario y sobre todo la fotografía en blanco y negro para darle el tono de profundidad que requería la historia. También destaca el conjunto de actores que realizan unas interpretaciones maravillosas y cumplen muy bien con sus respectivos papeles y encima una variedad generacional: un Paul Newman espectacular (aunque, por supuesto, no tanto como Toshiro Mifune) haciendo de bandido mexicano, Laurence Harvey experto en encarnar a personajes confusos, el carismático Edward G. Robinson, y Claire Boom (que no consigue estar a la altura de Machiko Kyo).  

“4 confesiones” es una película de agradable visionado, pero recomendaría verla después de conocer la auténtica: Rashomon.

Entre copas (Sideways). Alenxander Payne, 2004

Entre copas (Sideways). Alenxander Payne, 2004

Dos amigos, Miles (divorciado, profesor frustrado y novelista fracasado) y Jack (actor mediocre y casanova), inician el viaje de "despedida de soltero" de Jack. Entusiasta de los vinos, Miles quiere enseñar a su amigo la región californiana donde se cultiva un vino excelente. Amigos desde la universidad, la única cosa que parecen tener en común es la mezcla de ambiciones fallidas y juventud marchita. 

Lo que se inicia como una divertida road movie se convierte, gracias a unos diálogos deudores del pesimismo y la inseguridad típicos en Woody Allen, en un bello canto a la verdadera amistad, a las imperfecciones y a las segundas oportunidades. “Entre copas” asombra por su cercanía y empatía populares, acierta por la elección poco estelar de su reparto, saca humor y respuestas del perdedor que todos alguna vez hemos sido, y enaltece el espíritu, pues muestra que es posible la recuperación. Una historia bien contada, sin nada de efectismo. Sencilla y elegante. Sin retórica ni tragedias desmedidas. Tampoco abunda en ella lo admirable, ni la magia. No todos los diálogos sobre vino resultan naturales. Eso sí, la declaración de amor en clave enológica es, sin duda, la cumbre de la cinta.


Y como puntos fuertes: la música, que ofrece una partitura de tonos alegres y optimistas, y la fotografía, que da a las imágenes un tono nostálgico de cine de los 70. En cuanto a las actuaciones, Thomas Haden Church (Jack) realiza un gran papel y sin duda su personaje es el más carismático,  incongruente en sus acciones pero con un gran corazón: sabe dar los mejores consejos a su amigo utilizando su particular sentido común (algo egoísta y cínico). Él es, supongo, la razón por la que algunos piensan que “Entre copas” es una comedia. Para mí no lo es. Tampoco un drama. Es una cámara que sigue, persigue y acuna a unos personajes normales y con menos problemas como quieren hacernos creer.  

Ganadora de 2 Globos de Oro, esta película de Alexander Payne está basada en la novela "Sideways" (2004), de Rex Pickett. Procedente del panorama independiente norteamericano, Payne fue rápidamente etiquetado como joven promesa. En 1999 puso el dedo en la llaga del sistema gracias a la ácida comedia “Election”, en la que unas elecciones de instituto empujaban a Reese Witherspoon y Mathew Broderick a desplegar todas las artimañas inimaginables para conseguir la victoria. Tres años más tarde, en “A propósito de Schmidt”, Payne ofrecería a Jack Nicholson una de las mejores interpretaciones de su carrera, un personaje desencantado y deprimido, pero entrañable, producto del seguimiento de las reglas establecidas por el conservadurismo tradicional latente en la América profunda.

Y la próxima semana, uno de los Duelos más esperados...

La fábrica del actor excéntrico (Fecks)

La fábrica del actor excéntrico  (Fecks)

Para empezar el año, un nuevo capítulo del cine vanguardista soviético...

Con el nombre de "Fecks" se engloba un grupo de artistas heredero de las propuestas futuristas del poeta Vladimir Maiakovsky. El FEKS nació en 1921 en Petrogrado, intentando renovar el teatro, desde el punto de vista formal y estilístico.  

La FEKS se caracteriza por:                  

  • 1.- su vinculación futurista, gracias a la revista Lef.
  • 2.- asimilación de influencias de géneros artísticos menores  (mímica, music-hall, teatro burlesco, cabaret)                   
  • 3.- influencia también del Slapstick. 

Todo ello les ayuda a la hora de reivindicar su defensa de la inestabilidad, el truco frente al argumento, deformación de las visiones tradicionales, el azar o la acumulación de acontecimientos, muchas veces irracionales y desenfrenadas. Con todo ello, los cineastas de la Fecks consiguen crear una serie de conflictos visuales, para sugerir una serie de emociones al espectador. Y esas reacciones van a estar en la base del denominado Montaje de atracciones de Eisenstein. 

Pero en la interpretación también les influye Vsevolod Meyerhold, el director de teatro más importante de la URSS en ese momento, con su teoría de la biomecánica: explotación al límite de todos los recursos expresivos que el físico de un actor puede dar, provocando en el espectador un conjunto de emociones a modo de energías.  

Quizá por eso, los miembros de la Fecks admiraban tanto a Chaplin...

forajidos de leyenda

Para inaugurar el año, y desearos todo lo mejor para el 2008, os dejo aquí el enlace a una web muy interesante para todos aquellos que disfruten con el western. Se llama "forajidos de leyenda" y en ella se incluyen fichas de más de 800 títulos del Oeste, foros y muchas cosas más. http://www.fdlwest.com/

Nos leemos el próximo martes con un nuevo post!

La comedia del Screwball

La comedia del Screwball

En uno de los primeros post de este blog (enero de 2006) hablé de la comedia durante el cine mudo o comedia slapstick; ahora veremos brevemente cómo evolucionó la comedia con la llegada del cine sonoro.

 Y es que en los años 30 la comedia adoptó formas muy originales que van desde la crítica bienintenciona de Frank Capra hasta el elaborado refinamiento cómico de Cukor o el humor ácido y corrosivo de los hermanos Marx.  La comedia supone una forma de evasión, un alejamiento de una realidad incómoda (el famoso crack bursátil de 1929 y la “gran depresión”). La nueva forma de hacer comedia a partir de estos años es lo que recibe el nombre de comedia americana, comedia de enredo o comedia screwball. 

Screwball hace referencia en el argot del béisbol a una pelota que toma una dirección inesperada y de diferente intención a la que se quería al lanzar. Luego el nombre se aplica a los locos y excéntricos individuos de este tipo de comedias. Su comportamiento, sobre todo el de las chicas, encaja con el término de comedia chiflada o comedia de enredo matrimonial. Comienza a gestarse en 1936 con el personaje de Carol Lombard en “Al servicio de las damas” dirigida por Gregory la Cava: un mayordomo, antes vagabundo, rescatado por una excéntrica y rica familia, resulta ser un rico hombre de negocios que, asqueado por esa vida, la abandona. 

Los personajes suelen basarse en arquetipos modernizados, generalmente heroínas pobres que enamoran a ricos, o a la inversa; equívocos de identidad o incluso usurpación. La pobreza es noble, el dinero no da la felicidad, es usado como recurso cómico. Lo novedoso es el tratamiento, más inteligente y sofisticado en los diálogos, actuación diferente permitiendo mayor libertad en el gesto y sobre todo una enorme velocidad en el desarrollo de los personajes. Suelen combinar locura y extravagancias, más violencia cómica de la comedia slapstick. 

Características generales: 

  • diálogos enloquecidos, veloces, que se superponen
  • amor loco pero en el fondo convencional (se busca el amor a través de la lucha de sexos y suele haber finales felices)
  • guerra de sexos, señalando el ascenso social de la mujer y su mayor independencia hasta el punto de poder llevar el peso argumental
  • personajes extremos: pobres o ricos
  • siempre buen gusto, cierta sofisticación
  • ambientes con situaciones absurdas y reacciones irracionales e infantiles.
  • dinamismo del slapstick y recurso de gags visuales
  • cierta vena de rebeldía pero se tiende a la gratificación del espectador.

Pifias con historia: Gladiator (Ridley Scott, 2000)

Pifias con historia: Gladiator (Ridley Scott, 2000)

Pocas películas de argumento histórico tienen tantos gazapos como la famosa Gladiator… Para empezar, veamos este diálogo entre el personaje de Russel Crowe y uno de sus soldados: 

-          General Máximo: “¿Cuánto hace que partió?”

-          Soldado: “Unas dos horas” 

¡Asombrosa precisión! Sobre todo teniendo en cuenta que los romanos no medían el tiempo en horas y minutos! Es más, ni siquiera conocían estos conceptos; para ellos, la jornada se dividía en fracciones de día. 

Claro que este detalle es un gazapillo comparado con lo que viene a continuación: el General Máximo pasea por el campamento pasando revista a sus tropas, que incluyen un hombre… en pantalones vaqueros! Se ve que el equipo técnico de esta película andaba un poco despistado, porque más adelante volvieron a cometer el mismo error: en uno de los combates en el Coliseo podemos ver a otro “currante” arrodillado en una de las cuadrigas (cuadrigas en las que, por cierto, se pueden ver unas sospechosas botellas de aire comprimido). Para ser más exactos, aparece en la escena en la que cortan a la mitad a una luchadora.

Claro que en Gladiator una pifia más o menos tampoco importa mucho. Total, ni Marco Aurelio fue asesinado por su hijo, ni el emperador Cómodo murió en la arena del circo, ni se puede cabalgar de Alemania hasta España en un par de días…