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Buzón de Sugerencias

Buzón de Sugerencias

Me voy de vacaciones... o eso espero. El caso es que este mes os daré un respiro y me abstendré de publicar nuevos post Guiño. Volveré a la carga con nuevos comentarios a partir del 1 de septiembre (que es viernes y por tanto "toca" publicar). Hasta entonces me dedicará a preparar los nuevos comentarios...por supuesto, entre ellos estará mi nueva adquisición para mi filmoteca: Harakiri, de Kobayashi, todo un peliculón!

Y mientras tanto, acepto cualquier tipo de sugerencia para próximos post: una película concreta, un determinado director, un guionista aún por descubrir... tomaré nota de todas vuestras ideas y les haré su respectiva entrada en la próxima temporada del blog, jeje.

Por cierto, como veréis, mi blog ya tiene IBSN. Es decir, su propio código de barras que lo identifica, igual que un libro. Si queréis el vuestro, podéis solicitarlo de forma muy muy fácil en: http://jarfil.info/ibsn.php. Por cierto, en este otro blog cuentan de que va el tema este de los ibsn de forma muy didáctica: http://angelpuente.blogspot.com/2006/07/ibsn-internet-blog-serial-number.html

FELIZ VERANO A TOD@S

Viaje a la luna. Méliès, 1902

Viaje a la luna. Méliès, 1902

El Club de Astrónomos ha diseñado un ambicioso proyecto para viajar a la luna. Gracias a un cañón, el cohete con los científicos sale a toda velocidad y llega a su destino. Después de una cuidada observación de la superficie, descubren que la luna está habitada por población hostil; los selenitas atrapan a los científicos y se disponen a ejecutarlos, pero éstos consiguen escapar y regresar al proyectil. A falta de un nuevo cañón que les impulse, lanzan el cohete por un barranco. Tras una peligrosa caída vertical por el espacio, el cohete llega al océano y los científicos son rescatados y recibidos entre aclamaciones. 

Georges Méliès, regente de un teatro de variedades, fue uno de los asistentes al estreno del cinematógrafo Lumière y a partir de ese momento decidió sustituir los espectáculos por proyecciones cinematográficas.  Un día, rodando en la plaza de la ópera de París, se atascó la máquina; tras parar el rodaje y solucionar el problema, continuó filmando pero, al revelar la cinta, observó que un autobús se “transformaba” de repente en una carroza fúnebre. Esto se convirtió en el paso de manivela. Gracias a este recurso, Méliès pudo filmar gags de magia como “Desaparición de una dama” (1896). 

Méliès creó así un universo fílmico propio, muy original, con un equilibrio perfecto entre lo fantástico y lo cómico, encadenando trucos imaginativos con un sentido ingenuo, fácil de conectar con el público popular.

 

Aunque todas sus películas mantienen la idea de teatro filmado con que había nacido el cine (es decir, uso de planos generales, luz natural, etc.), Méliès ofrece una cuidada ambientación, con sucesión de escenas y gran ritmo narrativo. Esta fórmula le reportaría éxito en todo el mundo.

John Ford

John Ford

Como ya he hablado en diversas ocasiones de películas dirigidas por John Ford creo que es el momento oportuno para resumir los puntos esenciales de su obra y sus aportaciones al cine. 

Nacido en Maine (EEUU) de familia irlandesa, todas sus películas (unas 130) tienen una acusada personalidad, todas presentan unas pautas de unidad y coherencia que además sobrepasan los límites genéricos, son todas fragmentos de su propia forma de ver el mundo. 

Un hecho importante para Ford, ligado desde joven a la industria cinematográfica, fue conocer a Murnau, de quien aprendió recursos del cine de Weimar, como las luces contrastadas, las sombras profundas, el carácter pictórico de las imágenes, la coherencia entre el personaje y el entorno, etc. 

Características generales de la filmografía de John Ford: 

  • los personajes empiezan siendo arquetipos pero a lo largo de la película irán evolucionando a través de las conversaciones y dotándose de aspectos menores que permiten individualizarlos y caracterizarlos.

  • entorno siempre destacado

  • tratamiento de la comunidad y de los ritos. Suele decirse que Ford es el producto de la cerrada minoría irlandesa, y refleja ese mundo de catolicismo, alegría...la familia y los rituales sirven de trama para sostener a los personajes y darles mayor veracidad. Por ejemplo es una constante que los vivos recuerden siempre a los muertos, de forma que su presencia es constante para el espectador.

  • los héroes de Ford son más bien antihéroes, personajes marginados, fuera de la comunidad, dotados de cierta ambigüedad y sentido trágico, seres atormentados y obligados a respetar unos principios que no comparten, por lo que tienen una angustia moral de la que nunca llegarán a liberarse. Rara vez la película termina con un final feliz.

  • formalmente sus películas son muy identificables. Composición basada en planos muy complejos, densos, muy difíciles técnicamente a pesar de que en principio se muestren como muy simples. A fines de los años 40 llega a un estilo más relajado, con un lenguaje muy fluido pero que apenas compartimenta los planos (de hecho en esta época usará mucho el plano secuencia)

  • su lenguaje es una mezcla extraña entre lo cómico y lo trágico, obteniendo veracidad al tiempo que se gana al espectador y lo hace copartícipe al llegar los momentos emotivos.
   

Rashomon (II)

Rashomon (II)

Hace algunos días hablé de esta gran película y comenté que para elaborar el guión, Akira Kurosawa se basó en varios relatos de Rynousuke Akutagawa, aunque su principal fuente de inspiración fue el relato que titulado, precisamente, Rashomon (aunque también es conocido como “En el bosque”). 

Aquí os dejo el enlace para leer el cuento original de Rynousuke Akutagawa: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/jap/akuta/rashomon.htm

Puente al sol. Etienne Périer, 1961

Puente al sol. Etienne Périer, 1961

Gwendolyne es una joven estadounidense a quien su hermano invita a una fiesta en la Embajada japonesa de Washington. Allí conoce a un chico japonés con quien iniciará un romance. Tras la boda, ambos deciden instalarse en Japón. Pero las diferencias culturales no siempre serán fáciles de superar; el ataque a Pearl Harbor y la consecuente entrada de EEUU en la II Guerra Mundial complicarán aún más la vida de la pareja.


La historia evidencia los problemas de resumir toda una vida en poco más de hora y media, pero a pesar de ello su director, Perier, logra captar la esencia de la trama y de las relaciones interpersonales. Los personajes, de personalidad perfectamente perfilada, están bien interpretados por James Shigeta y una Carol Baker en uno de los mejores momentos de su carrera. En cuanto a otros aspectos, mencionar la cuidada fotografía y, sobre todo, destacar la perfecta ambientación, muy respetuosa con la realidad cultural japonesa y alejada de tópicos fáciles. 

Basada en la autobiografía de la propia Gwendolyne Terasaki, Puente al sol es una película de evidente discurso pacifista y que aboga por la tolerancia y el respeto de las personas y de las culturas.

Nosferatu. Murnau, 1922

Nosferatu. Murnau, 1922

Nosferatu es la primera adaptación cinematográfica de la novela "Drácula" de Bram Stocker. 

El eje de la trama es la joven Ellen Hutter (Greta Schröder), quien cae en una depresión al ver que su amado emprende el viaje a Transilvania y partir de allí una fuerza maligna se apoderará de ella. La perfecta y compleja caracterización psicológica del personaje, que intenta en vano repeler ese sentimiento de atracción hacia el vampiro, consigue que lleguemos a identificarnos con ella.


Esta película es un referente obligado del expresionismo alemán donde, en general, se da prioridad a los escenarios sobre los personajes, la utilización de contrastes lumínicos como recurso para lograr la ambientación adecuada para producir miedo y angustia. Pero Murnau tampoco descuida a sus personajes, en especial la de Max Schreck como el Conde Orlok/Nosferatu, un diseño del personaje muy interesante gracias a un magnífico maquillaje.


Como curiosidad: Murnau había pedido los derechos de la novela "Drácula" antes de filmar Nosferatu, pero se le denegaron, así que optó por realizar una “versión libre”. La viuda de Bram Stoker denunció al director alemán por considerar que dicha versión se ajustaba “demasiado” al libro. Ganó el juicio, y muchas copias de Nosferatu fueron quemadas... Afortunadamente, no todas se perdieron!

Rashomon. Akira Kurosawa, 1950

Rashomon. Akira Kurosawa, 1950

Bajo las puertas de Rashomon, en la antigua Kioto, tres personajes (un sacerdote budista, un leñador y un peregrino) se refugian de una tormenta. Los tres discuten sobre el juicio al bandido Tajomaru, acusado de haber dado muerte a un señor feudal y de violar a su esposa. Los incidentes son narrados desde el punto de vista de Tajomaru, de la mujer, del asesinado (a través de una médium) y del leñador, único testigo de los hechos.  

Kurosawa nos ofrece aquí una prodigiosa utilización de los flashback, pues las versiones de la historia serán siempre contradictorias y desde distintas posiciones emocionales.  

Rashomon es una película con una carga moral muy acentuada. Inspirándose en un relato de Ryonusuke Akutagawa, Kurosawa se muestra buen conocedor del alma humana. Una pequeña mentira puede tener consecuencias devastadoras en la vida de un hombre, pues vivimos de acuerdo con lo que creemos verdadero y bueno. Pero descubrir la verdad puede ser muy difícil y doloroso. Y uno de los mayores obstáculos para descubrirla somos nosotros mismos, porque nuestras creencias, egoísmos y prejuicios alteran la percepción que tenemos de las cosas, cómo las vivimos y, sobre todo, como las recordamos.

Rashomon es una película que roza la perfección, con unos encuadres impresionantes, un ritmo vertiginoso y un acabado formal excelente. A destacar también las soberbias interpretaciones de Toshiro Mifune (impagable en su papel de Tajomaru) y Machiko Kyo. 

Ganadora de León de Oro en el Festival de Cine de Venecia en 1951, esta obra maestra contribuyó decisivamente al reconocimiento internacional del cine japonés. 

Una película descomunal, inagotable. Sobrepasa cualquier cosa que pueda decir sobre ella.

En bandeja de plata. Billy Wilder, 1966

En bandeja de plata. Billy Wilder, 1966

Harry Hinkle (Jack Lemmon) es un cámara de una cadena de TV norteamericana que resulta noqueado accidentalmente por un futbolista durante un partido que estaba retransmitiendo a pie de campo. Su cuñado Willie Gingrich (Walter Matthau), un abogado de pocos escrúpulos, le persuade para fingir mayores daños a causa del golpe de los que realmente sufre, y así cobrar un buen seguro. Harry, que en un principio es remiso, acepta cuando su convalecencia en el hospital le hace recobrar esperanzas de retomar la relación sentimental con su ex-esposa. 

En bandeja de plata (The fortune cookie) es una genial muestra de picaresca, interpretada por los dos pícaros más entrañables del celuloide.

El gran Billy Wilder despliega todo su talento en una película tan agresiva como divertida, una inolvidable muestra de la capacidad del cineasta vienés para husmear en los entresijos de la realidad y desmenuzar sus miserias. Wilder envuelve al espectador en una delirante sucesión de secuencias que atacan a la doble moral americana y su culto al triunfo, y elabora una feroz crítica al individualismo.

¿Victor o Victoria?. Blake Edwards, 1982

¿Victor o Victoria?. Blake Edwards, 1982

En el París de los años 30, una joven cantante llamada Victoria, arruinada y sin perspectivas de trabajo, decide darse un gran banquete para después irse sin pagar del restaurante. Allí conoce a Toddy, un homosexual que le ofrece hospitalidad y que tiene la brillante idea de convertir a la artista en “Víctor”, un supuesto aristócrata travesti. Con este engaño, Victoria – Victor obtendrá un enorme éxito en los cabarets parisinos y provocará un dilema moral a un acaudalado norteamericano.  

Película de enredo que disfruta con unas buenas interpretaciones entre las que cabe destacar la del "secundario" Robert Preston. La mordacidad de los diálogos y un guión inteligente bien ejecutado por Edwards ya eran de por si una buena base. La música acaba de vestir la película y la deja a punto para disfrutar...

Vale la pena verla.

Las tres edades. Buster Keaton, 1923

Las tres edades. Buster Keaton, 1923

En este largometraje, el genial Buster Keaton hace una parodia de "Intolerancia", la película de D.W. Griffith recientemente comentada en este blog, al tiempo que muestra sus dotes dramáticas y cómicas mientras compite con Wallace Beery por conseguir el amor de Margaret Leahy en tres épocas diferentes: la prehistoria, la antigua Roma y la (entonces) edad moderna: los dorados años veinte. 

En todas ellas el planteamiento es el mismo: el triunfo del amor y del ingenio de Buster Keaton sobre la brutalidad, el poder y el dinero respectivamente. El inicial acercamiento a la prehistoria es engañoso, pues es la edad menos inspirada (aunque hay gags destacados, como la escena en la que Keaton juega al golf con el garrote). Sin embargo, se recuerdan mucho más los anacronismos cómicos de la edad romana (la manicura al león; la carrera cuadriga contra trineo; y todos esos paralelismos entre objetos modernos y romanos: reloj de pulsera que es de sol, la cuadriga con matrícula, etc.) y de la moderna. 

Como ocurrió con “Intolerancia”, el propósito de “Las tres edades” era demostrar que a lo largo de la historia de la humanidad solo hay una cosa que no cambia, el amor, pero también incluye agudas observaciones sobre los nuevos tiempos, algunas de las cuales pueden ser aplicadas a nuestro mundo actual. 

Si bien en algunos momentos los gags visuales pueden parecer “aislados” del guión, es una película para no perdérsela.

Clint Eastwood

Clint Eastwood

Aqui os dejo la dirección de la web oficial de uno de los más grandes, mi adorado y nunca suficientemente ponderado ClintGuiño. La página por cierto es muy completita... no os perdáis la sección de fotos!

 http://www.clinteastwood.net/welcome.html

Dale Clint!

Con la muerte en los talones. Alfred Hitchcock, 1959

Con la muerte en los talones. Alfred Hitchcock, 1959

Un ejecutivo del mundo de la publicidad, Roger O. Thornhill, es confundido a causa de un malentendido con un agente del gobierno llamado George Kaplan por una organización de espionaje. Secuestrado por tres individuos y llevado a una mansión en la que es interrogado, consigue huir antes de que le maten. Cuando al día siguiente regresa acompañado de la policía, no hay rastro de las personas que había descrito.

Con la muerte en los talones (North by the West) es la última gran obra del maestro del suspense, Alfred Hitchcock. Como ya sucedía en otros títulos del director británico, el personaje principal (Cary Grant) se ve mezclado en una intriga de tintes político-militares perfectamente llevada, desde la excelente presentación de los personajes hasta el no menos meritorio desarrollo de la trama. En este sentido, el guión logra mantener una tensión increscendo con constantes giros que culminaran en un final tan sorprendente como espectacular, a pesar de que resulta un poco apresurado.


A destacar también la elección de los exteriores y, sobre todo, la fantástica fotografía, debida a Robert Burks, que permite crear un ambiente de sordidez muy a tono con la historia.

La fiera de mi niña. Howard Hawks, 1938

La fiera de mi niña. Howard Hawks, 1938

La más representativa entre las "screwball comedies" y, seguramente, la mejor. Es disparatada, trepidante y enloquecida, pero sobre todo es divertida.  

David Huxley es un paleontólogo tímido y despistado que está a punto de acabar la laboriosa reconstrucción del esqueleto de un brontosaurio, y que también está a punto de casarse con su anodina secretaria. Todo se tuerce cuando conoce a Susan Vance, una joven adinerada y caprichosa que hará lo posible para que no culmine ninguno de sus dos proyectos. A partir de este momento, Susan se dedicará a manipular a Huxley con su particular estilo, e incluso le embauca para cuidar a un joven leopardo llamado "baby".

Con un desternillante guión de equívocos y vueltas de tuerca que rozan el surrealismo, La fiera de mi niña (Bringing up baby) logra transformar las situaciones más cotidianas en un complicado y divertido juego de sentimientos, culminando de la manera más entrañable posible. Además de contener diálogos inolvidables de un humor mordaz e inteligente, lanzados a una velocidad demoledora, las actuaciones son todas magníficas, destacando la maravillosa Katharine Hepburn, ganadora indiscutible de esta particular "guerra de sexos".  

Howard Hawks demuestra una vez más que era un maestro en cualquier género que tocara.

Intolerancia. D.W.Griffith, 1916

Intolerancia. D.W.Griffith, 1916

Las fuertes críticas que recibió la película “El nacimiento de una nación” provocó que su director, D.W.Griffith se “auto-defendiera” realizando esta película. 

Si “El nacimiento de una nación” fue la primera película en la que se configuró el sistema narrativo “clásico” tal como lo entendemos hoy día, en Intolerancia Griffith rompe ese sistema que él mismo había creado para ofrecernos una película absolutamente progresista y vanguardista: incluso comparada con producciones actuales, Intolerancia supera a muchas películas.


La caída de Babilonia, la muerte de Cristo, la matanza de los hugonotes durante la noche de San Bartolomé en Francia y la América industrial de principios del siglo XX, son los marcos históricos de los cuatro capítulos paralelos (y mostrados simultáneamente) que conforman la película y que tienen como nexo argumental la intolerancia, religiosa o moral, padecida por los personajes de cada uno de ellos. Para enlazar las distintas escenas, Griffith se sirve de una imagen alegórica inspirada en poemas de Walt Whitman: una mujer meciendo una cuna, metáfora del amor intemporal a lo largo de todos los tiempos.


Fueron rodadas 76 horas de metraje, aunque el montaje final quedó reducido a 3 horas y 40 minutos. A pesar de su enorme trascendencia para la Historia del Cine, la película no gozó del favor del público, pues en su época se consideró una producción demasiado intelectualizada. Además la idea pacifista que se desprende del film hizo que fuera prohibida en Europa durante la I Guerra Mundial.

Platoon. Oliver Stone, 1986

Platoon. Oliver Stone, 1986

Un joven soldado norteamericano es enviado a la frontera entre Vietnam y Camboya. Al poco, descubre la crueldad de la guerra, y no sólo por los duros enfrentamientos bélicos, sino por las relaciones entre los propios compañeros. El cambio, desencanto más bien, que experimentará ese soldado recién llegado (por cierto, magnifico plano en el que se ve como se abre la puerta del avión para dejar en tierra a los soldados)  queda perfectamente reflejado en una frase promocional que acompaña al cartel de la película: La primera víctima de la guerra es la inocencia. 

Uno de los temas más interesantes quedan patentes desde un principio, ¿quiénes van a la guerra? Pues los pobres, los que no tienen nada que perder (aparte de su propia vida...) y que luchan por defender el modo de vida americano (no necesariamente el mejor...) que disfrutan otros. 

Podría decirse que Platoon es "la" película de Vietnam, porque Oliver Stone aúna su propia experiencia personal como soldado en la guerra de Vietnam, sus dotes de guionista y su talento visual para rodar una brillante y potente película bélica sobre las andanzas de un pelotón (platoon). Cuando Stone rodó la película tenía en mente filmar toda una trilogía sobre el conflicto del Vietnam, y esa idea fue llevada a la práctica con los rodajes posteriores de Nacido el 4 de Julio, en 1989 y El cielo y la tierra, en 1993.  

La verosimilitud de la película Platoon es absorbente: las inquietudes, los temores y la desesperación de los soldados; la soberbia ambientación introduce por completo al espectador en el ambiente, poniéndole entre unos personajes muy bien dibujados a nivel psicológico, que cuando interactúan entre sí crean situaciones tremendamente realistas. Impagable las actuaciones de Tom Berenger y Willem Dafoe, que interpretan a  los sargentos Barnes y Elías respectivamente, con un enfrentamiento al límite por el poder y por la supervivencia. 

La escena final, con la huida desesperada e inútil del sargento Elías, traicionado por su propio compañero, forma ya parte de las imágenes esenciales de la historia del cine.

Charada. Stanley Donen, 1963

Charada. Stanley Donen, 1963

Una mujer vuelve de una pequeñas vacaciones en una estación de esquí dispuesta a pedir el divorcio a su marido, pero cuando llega a París se encuentra con que éste ha sido asesinado. Las sospechas, según la embajada americana, recaen en 3 hombres que buscan un dinero que aparentemente tenía su esposo, pero que en realidad pertenece al gobierno de los Estados Unidos. El problema es que la inocente y frágil Reggie (Autrey Hepburn) no sabe nada de ese dinero ni de la verdadera identidad de quién dice protegerla... 

Charada es una comedia de intriga (si, son planteamientos compatibles y muy fértiles) desarrollada en refinados ambientes. Stanley Donen realiza una especie de homenaje al maestro Alfred Hitchcock (incluso utilizando a uno de sus actores fetiche: Cary Grant), pero llega más allá en cuanto al humor que destila su película.


Además, como si todo lo anterior fuera poco, el reparto es de lujo: Autrey Hepburn, Cary Grant, James Coburn, Walter Matthau y George Kennedy, desplegando todo su talento...

Sopa de ganso. Leo McCarey, 1933

Sopa de ganso. Leo McCarey, 1933

La República Democrática de Freedonia, un pequeño país centroeuropeo, a cuyo frente se encuentra el muy liberal señor Rufus T. Firefly, se ve amenazada por la dictadura de Sylvania, país limítrofe de vieja y reconocida solvencia. Dos espías de prestigio, Chicolini y Pinky, sirven a Sylvania, lo que no impide que acaben siendo ministros de Firefly. 

Groucho dirige la república más desternillante de la historia del cine en la mejor comedia de los hermanos Marx, lo cual es sinónimo de humor delirante y surrealista... aunque curiosamente la película no tuvo el éxito esperado cuando se estrenó. 

El humor se basa en la incoherencia de los personajes (nunca se pueden predecir sus reacciones...), la caracterización de los protagonistas, las situaciones absurdas, los excelentes gags visuales y, sobre todo, auténticas joyas verbales: 

"No permitiré injusticias ni juego sucio, pero si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, le pondremos contra la pared y daremos órdenes de disparar" 

Contiene parodias sorprendentes: la de los musicales de la época y las imitaciones de Paul Revere (héroe de la Independencia norteamericana), Lee, Grant y otros. Son sobresalientes las escenas del juego de sombreros, el puesto de venta de limonada (un crescendo de irritación), el espejo inexistente, la fiesta de bienvenida del presidente, la alegría de los diputados tras la declaración de guerra y la famosísima batalla final.  

El humor corrosivo y demoledor de los Marx ridiculiza la figura del tirano, el régimen dictatorial y la guerra, explicando con maestría y buen humor que lo absurdo no está en la película, sino en la realidad.

La noche americana. François Truffaut (1973)

La noche americana. François Truffaut (1973)

El director Ferrand comienza el rodaje de su nueva película, la última que será filmada en unos grandes estudios cuyos momentos de gloria se han quedado en el pasado. Envuelto en la nostalgia y la incertidumbre, Ferrand se ocupa de todos los aspectos del rodaje. A veces tiene la respuesta a los cientos de preguntas que se le hacen. Otras, las más, responde sin estar totalmente seguro de que sus indicaciones sean las correctas. Una joven estrella internacional, Julie, se incorpora al rodaje de la cinta. Ella es la protagonista junto con Alphonse, un joven actor cuya inseguridad se transmite al personaje que encarna. Junto a ellos, un grupo de estrellas del pasado, técnicos y personal de apoyo cumplen con el mágico ritual de llevar a la pantalla la historia de Pamela (el personaje que interpreta Julie).

 

En su película "La noche americana" Truffaut rinde un sentimental tributo a la fábrica de sueños que fue el cine industrial de los años dorados. Y en ese tributo nos una secuencia memorable que tal vez sea la que mejor resume todo ello: el niño (el propio Truffaut o, en realidad, cualquier cinéfilo) soñando que roba por las noches los carteles de un cine dónde se proyecta Ciudadano Kane...

 Truffaut aborda al cine como una obsesión personal. Sus películas, hasta la ridícula "Pamela" del rodaje ficticio de La noche americana, están impregnadas de sus sueños y pesadillas de infancia.  El Ferrand-Truffaut que deambula por los estudios, resolviendo problemas del rodaje y de la vida personal de su equipo, es un director que vive para el cine. ¿Debe ser el cine una misión de vida para el director? Para Truffaut no parece haber otra respuesta más que "por supuesto". El cine es una mentira necesaria, como el efecto de la "noche americana", creado por los directores para hacer más amable la áspera realidad de sus espectadores.

Los puentes de Madison. Clint Eastwood, 1995

Los puentes de Madison. Clint Eastwood, 1995

Absoluta obra maestra, una historia de amor conmovedora, real y de una sutileza como sólo Clint Eastwood puede conseguir actualmente.

Eastwood muestra el otro lado de su gran talento, pues se aleja del oscuro estilo de sus (otras) obras cumbres, como la dolorosa redención de Sin perdón, los demonios internos de Mystic River y el desgarrador final de Million Dollar Baby. Aquí tenemos a un Eastwood entregado a un romanticismo penetrante y minimalista basado en los silencios y las miradas para crear una de las historias de amor más hermosas que se han contado en el cine. 

Meryl Streep interpreta a un ama de casa que abandonó sus sueños por amor y ahora se afixia en una pequeña granja del perdido condado de Madison. La llegada de un fotógrafo del National Geographic – Clint Eastwood-, un fin de semana que su familia está fuera, le hará aflorar sentimientos escondidos que entrarán en conflicto con la persona que ha sido hasta ese momento.

 Un auténtico ejercicio de estilo técnico y narrativo que consagra a Eastwood como un director clásico, es decir, atemporal, capaz de las mayores audacias expresivas desde la contención, la sobriedad y una exquisita sensibilidad que, sin embargo, desborda pasión en todos los planos en que aparecen juntos los protagonistas. 

A destacar la intensa escena en la que el duro Clint mira por el retrovisor de su furgoneta mientras la mano de Streep duda entre abrir la puerta a una nueva vida, a la vida que siempre anheló... Es el amor prohibido que todos llevamos dentro y que recordamos de por vida.  

Una de esas películas que te aísla de todo.

Octubre. Einsenstein

Octubre. Einsenstein

Rodada en 1927, Eisenstein para ésta película quiso inspirarse en “Diez días que conmovieron al mundo”, libro del periodista John Reed.  

Tenía poco tiempo así que Eisenstein se centro en la Revolución de San Petersburgo, trató de convertir su película en un experimento creativo, pero no tuvo éxito. En primer lugar por las condiciones de rodaje: se le obligó desde el gobierno comunista a tenerla firmada y montada precisamente para Octubre de 1927, a fin de conmemorar el décimo aniversario de la Revolución. A esto se le suma la carencia de medios técnicos, y sobre todo la censura a la que Stalin sometió a la película, obligando a eliminar todas las secuencias en las que aparecía Troski (a pesar de haber sido el organizador del ejército rojo), algunos opinan que Stalin llegó a censurar un tercio de la película... alterando su significando.   

Con ”Octubre”, Eisenstein en realidad no quiso conmemorar la Revolución sino demostrar la vigencia de unos valores que debían seguir estando presentes, porque era en ese momento que había llegado Stalin al poder cuando parecía haber mas riesgo de que se diluyeran. Eisenstein defendía la idea de Revolución continua, que era una idea muy en la línea de Troski. Su película por tanto no podía ser un mero documental realista como quería el gobierno.  Lleva a sus máximas consecuencias el montaje de atracciones, y realiza una película basada sobre todo en un lenguaje visual. Las palabras son sustituidas por imágenes, de manera que la película gira en torno a ideas y conceptos abstractos. Y por eso a Eisenstein se le acusa de hacer una película ininteligible y formalista.  

Por ejemplo la escena de Kerensky, un menchevique que llegó al poder en 1917, instaurando a la burguesía, en un intento de hacer una transición con el régimen zarista, que iba en contra de los ideales bolcheviques. Y Eisenstein precisamente recoge una escena de este personaje, al que satiriza y compara su ambición con Napoleón y con un pavo real mientras se le muestra subiendo las mismas escaleras desde diversos planos (y se alternan con rótulos de los distintos títulos que se dio a si mismo), la escena culmina con la coronación de una botella de licor (ejemplo de su ambición personal); o cuando Kornilov se dirige a San Petersburgo para derrocarle, mientras que Kerenski, cobarde, se refugia en un montón de almohadas.  

Otra escena muy famosa, es la que arremete contra la idea de Dios. Kornilov fue un general que en 1917 trató de derrocar a Kerenski y volver al estado zarista (de ahí la imagen de reconstrucción de la estatua del zar). Para ello, Kornilov trató de asentar su idea en la religión y de ahí la sucesión de iconos religiosos diversos, pero en una relación regresiva (del monoteísmo católico al politeísmo panteísta primitivo) Eisenstein quiere así comunicar la fragilidad de la idea de religión. Jacques Derrida acuñó el término “Deconstrucción”, y que es lo que aplica aquí Eisenstein. Kornilov es apoyado por las potencias extranjeras (tanques ingleses) que rompen la estatuilla de Napoleón (nuevo simbolismo). Los soldados (de plomo) son comparados con vasos de cristal (los bolcheviques se oponían a la participación rusa en la Primera Guerra Mundial). Pero al mismo tiempo, Kornilov es otro “Napoleón” , y será el pueblo quien finalmente deba salir a luchar...