El hundimiento. Oliver Hirschbiegel, 2005

20061011224915-hund.jpg

Berlín, abril de 1945. Alemania está a punto de perder la guerra. Hitler y sus colaboradores de confianza, entre ellos su secretaria personal Traudl Junge, se hacinan en un búnker. A pesar de que Berlín ya no puede resistir más, el Führer se niega a abandonar la ciudad y, mientras, prepara su final.

 La película se basa en un argumento sólido y documentado, así como en unos diálogos convincentes, que logran sumergirnos en la claustrofóbica visión del fin del mundo nacionalsocialista. Destaca sobremanera la representación de Adolf Hitler; por un lado un ser cruel y paranoico, pero por otro lado un hombre capaz de albergar ciertos sentimientos de ternura hacia sus seres queridos. La película sufrió muchas criticas en Alemania, aunque creo que finalmente fueron injustificadas... ¿Qué Hitler amara a su perro puede convertirle en alguien digno de compasión? No, por supuesto. Quienes critican esa dualidad en el personaje de Hitler olvidan que los crímenes y las atrocidades de la II Guerra Mundial fueron cometidos por seres humanos normales, con lo que ello implica; nadie es enteramente bueno ni enteramente malo. Puede que ese maniqueísmo sea la postura políticamente correcta pero la vida real es mucho más compleja, difícil y contradictoria. Por eso, las impecables actuaciones de Bruno Ganz (Hitler) y Juliane Köhler (quien interpreta a Eva Braun, un personaje increíblemente rico en matices), resultan arrolladoras.  

 

Otro aspecto muy interesante es la caracterización que se hace de todos los personajes secundarios, ya fueran cercanos a Hitler o alemanes anónimos. No podemos olvidar que Hitler llegó al poder de forma democrática (aunque luego abandonara al pueblo para centrarse en sus propios intereses), lo que lleva a plantearnos una cuestión fundamental. Dadas las circunstancias socioeconómicas de la época y atraídos por su discurso, aquellos alemanes, gente normal y corriente la mayoría, creyeron en Hitler hasta el final. Y una vez sacados a luz pública los genocidios y los campos de exterminio... ¿Qué sintieron quienes creyeron en Adolf Hitler y su insostenible teoría del "Mein Kampf"? Es una visión tan real como escalofriante.

 

 La película pretende tener unos objetivos: informar de la barbarie y motivar un espacio de reflexión moral. Sin embargo hay algunos aspectos que no convencen. La escena final en la que la verdadera Traudl Junge se declara ignorante del genocidio... ¿Cómo es posible que la secretaria personal de Hitler no estuviera al tanto de los campos de exterminio? Porque, aunque es algo que la película omite, Hitler continuó dando sus irracionales órdenes de exterminio racial hasta último momento.
11/10/2006 22:49 Autor: Adriana Carriles. Enlace permanente. Tema: Cine Histórico.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]